sábado, 22 de noviembre de 2008

Intercambios

Escribió John Donne, en Devotions upon emergent Ocasions, esta meditación a la sexta devoción durante la epidemia de tifus de 1624:

Observo el rostro del médico con la misma minuciosidad que él dedica a la enfermedad; veo su temor y temo con él; lo alcanzo, lo adelanto en su temor y soy más rápido, puesto que él trata de ser lento; tengo más miedo cuando él más oculta el suyo y lo veo con mayor claridad porque él quiere que no lo vea.

Ahora, casi cuatro siglos más tarde, yo escribo estas palabras cuando las traduzco y las cito. Serán la brújula de Queequeg en cada una de las reflexiones de esta bitácora.

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